jueves, 25 de diciembre de 2008

Quique González es un tipo de voz cálida y de apariencia frágil y auténtica. Camisa a cuadros, guitarra en mano y soporte de armónica esporádico es su status natural. Asimismo, creo que sus grandes obras vinieron primero y su reconocimiento después, cuando su obra estaba en lento y estacionario pero descenso. "Salitre" y "Pájaros mojados" son dos discos básicos e impresindibles del pop español de principios de esta década. "Kamikazes" y "noche americana" el inicio de ese descenso estacionario. "Aunque tú no lo seas", "Salitre", "Pequeño rock and roll" sus obras maestra, rodeados de buenas canciones como "pájaros mojados", "la fiesta de la luna llena", "personal" o "miss camiseta mojada" grandes compañeros. El nuevo Quique, más americano (he aquí su mérito, el intento de americanizar en textos y música), tiene grandes acompañantes "Kamikazes", "Te lo dije", "Vidas cruzadas", "Avería y redención") pero ninguna obra maestra. Almenos ninguna obra maestra suya, sí que lo es "La vida te lleva por caminos raros", una de las últimas joyas del gran Diego Vasallo. Eso sí, el adjetivo estacionario, está utilizado a propósito y es que Quique forma parte de ese selecto grupo de artista tocado por la barita que es incapaz e bajar por debajo de un determinado nivel muy aceptable, o dicho de otra forma, todo lo que hace está bien.

Sus conciertos siempre están bien, aunque sólo sea para escuchar sus obras maestras ya merecen la pena, claro que cuanto más para mi gusto eran mejores los directos del "pajaros mojados" (los primeros a los que fui) que este de "La noche americana". Me gusta más su formato acustico o su sonido Van Morrison que el sonido más Neil Young, pero es Quique y su sonido siempre está bien. Algún cambio en la melodía de algunas de sus míticas canciones y alguna sorpresa en el sonido de sus nuevas canciones aderezan un directo que siempre sirve para introducir alguna de sus nuevas composiciones.

Aquí dejo algún link del mismo:

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